Las maquetas arquitectónicas son una parte fundamental en el proceso de construcción de cualquier tipo de edificio. Sirven de ayuda desde el primer momento para el arquitecto y posteriormente para las empresas constructoras y para vender el inmueble. Las inmobiliarias hacen mucho uso de los modelos y prototipos para conseguir mayores ventas. Una maqueta es la forma perfecta de representar edificios que aún no se han construido o están en plena fase de construcción.
Para cualquier persona resulta muy fácil comprender un proyecto si lo tienen delante. Un prototipo de una casa es una representación en miniatura de la misma, por lo que no hace falta ser un experto en arquitectura para entender todos los detalles y las estructuras que la componen. Una maqueta es una de las mejores herramientas de venta y de presentación de un proyecto de construcción. Las nuevas tecnologías permiten realizar visitas virtuales en tres dimensiones, pero no tienen el mismo impacto que una maqueta. Sin embargo, unir la tecnología con lo tradicional es la mejor opción hoy en día.
Una exposición para un nuevo proyecto arquitectónico
Como prueba de todo lo descrito en los párrafos anteriores, nos trasladamos hasta Pekín, donde se ha construido una galería cuyo objetivo es presentar una futura área comercial. La zona de exposición se ha creado a partir de la restauración de un viejo edificio de una sola planta en el centro de la ciudad. Para ello, han rediseñado tanto la entrada como los espacios de jardín y, además, la fachada se ha cubierto con una pieza geométrica que se trata de una maqueta de detalle de la que será la fachada del edificio que se pretende construir.
Cuando el visitante entra en el centro de exposición, se encuentra con una proyección de un vídeo que explica cada parte del área comercial. Después, entra en una habitación donde la pieza central es la maqueta arquitectónica detallada del proyecto. De esta forma, mediante la representación tridimensional, se comprende la nueva construcción de forma global. Además, la exposición cuenta con muestras de materiales, puntos de iluminación e incluso piezas que formarán parte de la decoración del centro comercial.
Pero la visita no acaba ahí. Después de descubrir la maqueta a pequeña escala, se puede pasear por varias maquetas a escala real que representan algunas de las zonas del futuro edificio, como un área gastronómica, una cafetería o pequeñas tiendas.
Sin duda, una exposición como esta no pasa desapercibida. Se consigue combinar la experiencia virtual mediante los vídeos, además de conocer el proyecto en su totalidad gracias a la maqueta general. La guinda del pastel llega cuando también se puede sentir el ambiente de la futura área comercial en las maquetas a escala real. Con todo esto, el atractivo y la expectación ante la edificación va subiendo como la espuma, asegurando el éxito del proyecto una vez finalizado.